El otro día me enteré de la historia del pobre tipo indonés que sufre una deformación horrible, espantosa, pero aún así taaaan graciosa.
Le dicen el hombre árbol. Lo que pasó fue que le empezaron a salir unas como verruguitas que comenzaron a agigantarse y a cubrir sus extremidades rápidamente (que si, de por sí son horribles, imagínense así de grandes!). Y sucede que, a simple vista, sus pies parecen raíces y sus manos ramas. Aahh.. no me creen? Miren:
Claro, el pobre tipo está desesperado. Su esposa lo dejó (cualquier mujer preferiría otra cosa antes que un bonsai como marido), su hija lo odia (dicen que es tan malhumorada como su padre: de tal palo tal astilla), lo despidieron del laburo por "dejarlos plantados" varias veces, se unió a un circo como fenómeno pero renunció cuando lo quisieron contratar para mástil central. Así que el pobre está desempleado. Triste suerte la del hombre árbol. Con Paulita pensábamos que la cría de búhos no es una mala idea. Si se les ocurren otros empleos para este señor, por favor háganmelos llegar por este medio! Quizás podamos ayudar en algo!
Por lo pronto, dermatólogos estadounidenses viajaron a Indonesia para tratar esta enfermedad que estiman revertible, tras la negativa del gobierno de dicho país de trasladar al afectado al país del norte. Discovery Channel descubrió la historia de este pobre campesino y ya se abocó al lucrativo negocio de las asquerosas rarezas humanas.
Tristemente célebre, el pobre hombre árbol ya puede volver a estar tranquilo en Indonesia con sus indonesitos. Varios fenómenos quieren quitarle el podio. Por ejemplo, esta nena que, ni lerda ni perezosa le dijo a su hermanito gemelo: "Vení, prendéte! Cocochitoooo!". Y parece que el otro se lo tomó muy a pecho. En fin, la naturaleza humana no deja de sorprenderme.

Impresionante? Mejor los dejo con la imagen de la niña araña... Y que tengan dulces sueños!!
Mi amigo Best Angel propone que esta chiquita haga un asalto a manos armadas... No queda nadie vivo!!